Noticias médicas
15/08/26
El desayuno es una de las comidas que puede contribuir a una alimentación saludable cuando se eligen alimentos variados y se combinan adecuadamente proteínas, fibra y grasas saludables.
En relación con el control de la glucosa en sangre, no existe un único desayuno ideal para todas las personas. La cantidad y el tipo de alimentos que cada persona necesita dependen de factores como la edad, el nivel de actividad física, el estado de salud y, en quienes tienen diabetes, el tratamiento indicado por su equipo médico.
Los carbohidratos son una fuente importante de energía para el organismo, pero su calidad y la forma en que se combinan dentro de una comida son aspectos relevantes.
La Organización Mundial de la Salud recomienda priorizar carbohidratos provenientes principalmente de cereales integrales, verduras, frutas y legumbres, que aportan fibra y otros nutrientes.
Por eso, un desayuno equilibrado puede incluir una combinación de:
Ambas alternativas pueden formar parte de un desayuno saludable, pero aportan nutrientes diferentes.
Los huevos son una fuente de proteínas y pueden acompañarse con una porción de pan integral y vegetales o una fruta para lograr una comida más completa.
Las tostadas integrales con mantequilla de maní aportan carbohidratos, fibra, proteínas y grasas insaturadas. En este caso, es recomendable elegir una pasta de maní que tenga pocos ingredientes y que no contenga grandes cantidades de azúcares agregados.
La clave no está solamente en elegir un alimento u otro, sino en la combinación, la cantidad y la calidad de los alimentos que componen la comida.
Para comenzar el día de manera equilibrada:
Elegí alimentos poco procesados.
Priorizá frutas enteras, cereales integrales, frutos secos, semillas, huevos, yogur natural y otros alimentos nutritivos.
Incorporá fibra.
La fibra se encuentra en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, semillas y frutos secos. Además de favorecer la salud digestiva, forma parte de un patrón alimentario asociado con mejores resultados de salud.
Preferí grasas insaturadas.
Las grasas presentes en frutos secos, semillas, palta y algunos aceites vegetales son preferibles a las grasas saturadas y trans.
Moderá los azúcares libres.
Es conveniente limitar el consumo frecuente de bebidas azucaradas, productos de pastelería, cereales azucarados y otros alimentos con alto contenido de azúcares libres.
Prestá atención a las porciones.
Incluso los alimentos saludables deben consumirse en cantidades adecuadas a las necesidades de cada persona.
Las personas con diabetes no necesitan necesariamente eliminar los carbohidratos de su alimentación. El objetivo es aprender a elegirlos y distribuirlos adecuadamente dentro de un plan alimentario individualizado.
Si una persona tiene diabetes, prediabetes o presenta alteraciones en sus niveles de glucosa, es importante que consulte con su médico y, cuando corresponda, con un profesional de nutrición. El tratamiento y la alimentación deben adaptarse a las necesidades particulares de cada paciente.
Más que buscar un desayuno “perfecto”, el objetivo es mantener un patrón de alimentación variado, equilibrado y sostenible a lo largo del tiempo.
Elegir alimentos de buena calidad, incorporar fibra, priorizar grasas saludables, moderar los azúcares libres y mantener una adecuada actividad física son hábitos que contribuyen al cuidado de la salud y pueden ayudar a prevenir o retrasar la aparición de diabetes tipo 2.
Ante dudas sobre alimentación, glucemia o diabetes, consulte con un profesional de la salud.